Friday
Sept 30, 2005

SGN.org
Volume 33
Issue 39

 
Saturday, Jul 04, 2020 05:34
 

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ENTRE LATIN@S by Hugo Overjero
Dejar a un amor
Esto es lo que siento cuando me doy cuenta que en pocos días voy a estar viajando a mi nuevo destino, NYC. Hoy quiero aprovechar para dar gracias a Seattle y para anunciar que otros columnistas quedarán a cargo de este importante espacio en español que todos hemos ganado.

Florentino López es una persona que desde hace unos cuentos años ha venido participando en la organización de talleres de información, como locutor en la radio, escritor para nuestro newsletter y colaborador de esta misma columna. El es licenciado en ciencias humanas, pero lo más importante es su carisma e inteligencia.

También va a recibir la asistencia de Liliana Plazas, especialistas en comunicaciones. Ella es colombiana, su talento nos ha sorprendido tanto en la radio como en las notas que ha realizado para diferentes medios de la agencia.

Dos personas maravillosas que harán de este espacio algo mucho mas importarte. Espero que ustedes puedan seguir disfrutando de Entre Latinos y del SGN como lo han hecho hasta ahora. Para mi, significaría un logro especial que este espacio siga por muchos años mas gracias a la participación de todos ustedes, porque es de ustedes.

Ahora si mi agradecimiento&.

GRACIAS SEATTLE

Todos cuando llegamos a este país pasamos por momentos muy difíciles, yo no fui la excepción. Llegue a Estados Unidos hace cuatro años con una sola maleta y un montón de sueños. El primero me lo bajaron de una pedrada al momento de arribar, el supuesto novio americano ya tenia a otro instalado en su vida y yo me convertí en alguien mas de su pasado. Pero mi filosofía siempre fue que las cosas pasan por algo, y vaya si fue cierto.

Tuve la suerte de haber estudiado en mi país, pero eso aquí, no les importa. Uno tiene que comenzar de cero y hacer cosas que en su vida ha hecho, pero a la vez te ayuda a valorar lo poco o mucho que puedas conseguir. Ahora sí, todo depende de uno mismo, no están los padres o los amigos para ayudarte; una experiencia como ésta te transforma en una persona mas fuerte.

Eso es lo que me paso y lo que necesitaba, pero gracias a díos Seattle me dio mucho mas que las cosas básicas, me dio amigos, amor de pareja, la oportunidad de ayudar a la gente, un trabajo que disfrutar, experiencias, valores, conciencia, conocí la compasión, la valentía de muchas personas, la solidaridad entre compatriotas y la lista podría seguir.

De las cosas malas, de los momentos duros y de las situaciones molestas solo hay que rescatar las enseñanzas. Uno tiene que pensar que si no hubiesen sucedido, no hubiésemos aprendido a tolerar, entender o valorar al prójimo tal cual es. Eso es crecer.

Ahora me toca emprender una nueva aventura, una ciudad mas grande y competitiva pero llena de oportunidades. Se que nunca voy a conocer a la misma gente de Seattle, porque son únicos, pero espero al menos tener una experiencia parecida. Es muy difícil dejar 4 años de mi vida, pero algo me dice que debo seguir.

Algunos de Ustedes me han conocido en un aspecto, otros en otro, pero en cada una de esas circunstancias traté de descubrir a la persona, a ese ser único que habita en cada uno de Ustedes para encontrar la manera de brindar mi granito de arena. A veces me quede con rabia por la impotencia de no poder ayudar mas, otras veces lloré de felicidad por haber cumplido. El servicio social tiene esas dos caras.

Otra cara de este trabajo, que mal entendida podría servir para aumentar el ego pero en una forma positiva significa que uno está en el buen camino, son las bendiciones de la gente y que se manifiestan de muchas maneras: una sonrisa en la puerta de Neighbours, una señal de afecto con la mano, regalitos hechos con todo el amor del mundo, un comentario cuando escucharon la radio o leyeron el SGN y frases como: Gracias a ti todavía estoy viviendo.

Podría enumerar infinidad de ejemplos con lo que la gente de Seattle me ha honrado. También, puedo asegurar que ninguno de ellos ha caído en saco roto, sino que me han servido para continuar y aprender con humildad que hoy podemos servir y mañana podremos necesitar de esa ayuda, como sin duda alguna, yo la recibí para salir adelante.

Con todos esos recuerdos en mi cabeza y todo ese afecto en mi corazón, hoy es tiempo de agradecerles y decir un ¡Hasta pronto Seattle!

THANKS SEATTLE

All of us, when we arrive in this country have difficult times in the beginning. I was no exception. I arrived in the United States four years ago with only a suitcase and a mountain of ideas. I was crushed immediately upon arrival. My supposed American boyfriend already had another guy in place while I was relegated to just another part of his past. But my philosophy has always been that things happen for a reason, and it was sure true that time.

I had the good fortune of having studied in my country, but that doesn't count for much here. One has to start again from zero, recovering some old ground. This makes you truly appreciate everything you are able to achieve. But then, it all depends on you. Neither your parents nor old friends are there to help you; an experience like this makes you a stronger person.

That is what happened to me and indeed just what I needed. Thank God Seattle gave me much more than just the basics, it gave me friends, a boyfriend, the chance to help people, a job to enjoy, new experiences, values, conscience, I learned compassion, the worth of many people, solidarity amongst countrymen, and the list goes on.

From the bad times, difficult moments and bothersome situations one can only salvage the lessons they teach. One has to think that if they'd never happened we'd never learn to be tolerant or understanding or value the worth of our neighbor just as he is. That is growth.

Now it is time to undertake a new adventure, a bigger, more competitive city but one full of opportunities. I know I won't meet the same type of people as in Seattle because they are unique but I hope to at least have an experience at least somewhat similar. It is difficult to leave four years of my life but I must look forward.

Some of you have known me in one capacity, others in another but in each one of these circumstances I tried to discover the essence of the person, to each unique being that inhabits each and every one of you to offer my little grain of sand as it were. At times I was furious at the inability to help more, other times I cried out of happiness for what we achieved. Those are the two faces of social services.

Another side to this work without trying to sound too egotistical is that it allows one to know they are on the right path. The good wishes of people extend in their many forms let you know this, a smile from the doorway of Neighbours, a sign of affection with the hand, gifts made of all the love in the world, a comment when they heard on the radio or saw in the SGN phrases like " Thanks to you I am still alive."

I could enumerate infinite examples with which the people of Seattle have honored me. Also I can assure you that none of the accolades have been told in vain, but rather have served to learn with humility that today we might serve while tomorrow we might just as well be needy of the same help.

With all these memories in my head and all this love in my heart, it is today time to thank you all and say "Seattle, see you soon!"
 

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